Es impresionante como las cosas más increíbles pueden suceder. Quizá pueda sonar ilógico, incomprensible (para muchos), peligroso para otros y arriesgado para el resto. Pero a veces las cosas pasan sin darte cuenta, y cuando ya te ves envuelta en ellas, abres los ojos y te ves despierta.Anteriormente comenté lo mucho que me gusta soñar. Y sí, así lo es. Pero está vez no lo hago sola, tengo quién me acompañe. Su nombre me lo guardo, sus cualidades las destaco. Es una mujer maravillosa, sincera, alegre, cariñosa, verdadera y sin duda única. Es la que logra quitarme el sueño, y hacerme soñar despierta. Y soñamos juntas, muchas cosas, y una de ellas y la más importante es estar juntas. Juntas físicamente. Porque claro, lo estamos, pero lamentablemente a kilómetros de distancia. Ella es de España, para ser más exactos de Barcelona. Viene del futuro, está a cuatro horas después. A veces no me lo creo, pero cuando me pasa, ahí esta ella para darme un remezón y decirme “hey si lo estoy, lo estamos y es verdad”, al igual que yo a ella.
Primera vez en mi vida que tengo un sentimiento tan fuerte, tan sincero y tan deseado por alguien que no tengo al lado. Pero la siento, es increíble, pero es cierto, la siento. Cierro los ojos y la sueño, imagino y la tengo.
Me siento como un pequeño, esperando por navidad a que llegue su juguete deseado, o aquel pequeño que imagina elefantes que vuelan por los cielos, y esperan a tenerlos para volar junto a ellos. Ella es mi elefante, con ella yo vuelo, volamos, y nos escapamos en nuestra burbuja. Mucha gente no comprende, sinceramente si una amiga me lo contara, yo tampoco lo haría. Quizá hasta la criticaría como a mi me lo han hecho mis amigos más cercanos, preocupados en que no me agarré tanto o ilusione demasiado. Hasta mi madre me lo dice. Pero no tengo miedo, al contrario, tengo dicha, me siento afortunada, de tener a alguien con quien poder compartir el mismo sentimiento. Porque creo en ella, porque sé que es sincera, y porque realmente la quiero.
Es bueno tener los pies en la tierra, pero en un momento de tu vida no es malo despegar. Bien la caída puede ser dura y dolorosa, pero... ¿Qué pasa, si llegas a lo alto y encuentras una nube firme, de esas blancas esponjosas, con forma de conejos, perros o rosas? Yo preferiría quedarme en ella. ¿Y tú?
Vuelen, sueñen, despeguen, disfruten. Como dijo Celia Cruz, la vida es una sola, hay que vivirla y vivirla a concho, con altos bajos, con dichas y penas. Pero vivirla.
(creo, me hacía falta volver a sentir esto. Gracias, de verdad muchas gracias)




En esta vida hay que ser tolerante, pero 
